A mi juicio, no hay cosa más digna de compasión en este mundo que la incapacidad de la mente humana para poner en relación todo su contenido. Vivimos en un apacible islote de ignorancia en medio de TENEBROSOS mares de infinitud, pero no fuimos concebidos para viajar lejos. Hasta el momento la ciencias, cada una siguiendo su propia trayectoria, apenas nos han reportado mal alguno. Pero el día llegará en que la reconstrucción de los conocimientos dispersos nos pondrá al descubierto tan TERRORIFICAS panorámicas de la realidad, y en la PAVOROSA situación que ocupamos en las mismas, que o bien nos volvemos locos ante semejante revelación o huiremos de la luz mortal en pos de la paz, y salvaguardia de una nueva era de TINIEBLAS.
H.P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu

sábado, 24 de noviembre de 2012

Inicio y fin

En el principio del tiempo las sombras danzaban siegas
Enloquecidas al son del sordo sonido del vacío.
El negro profundo de la nada
Aprisionaba al infinito con su titánica gravedad
El cual revelándose a su propio destino
De perpetuo encadenamiento se libró
Y el vacío encontró su muerte.

Y en ese instante
Los eternos sintieron miedo,
Miedo e ira,
Ya que su despertar fue provocado,
Y desconcertados,
Observaron que ya no eran el todo
En la nada.

En este nuevo paraje
Dieron vida a extrañas criaturas
Y criaturas construyeron panteones
A su grandeza.

Conjuraron maleficios y gritaron injurias
Devoraron cosmos y tragaron planetas
Sombríos palacios ciclópeos forjaron
En macabros planetas habitaron
He inspiraron sueños arcanos
En esquizofrénicas mentes humanas
Ellos
Los consumidores de luz
La locura errante.

Y antes del final volverán
Y orgiásticos festines se darán
La sangre teñirá los océanos
El silencio cantará de nuevo
Volveremos a jugar en el sideral
Donde el infinito llena todos los espacios
Del vacío.

Nos creemos los herederos del perpetuo
Mas efímeros son nuestros designios
En este lugar sin fin
Que nos aprisiona en el infinito
Pesando sobre nuestras almas
El pecado primordial. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Poesia posmoderna (Nico anda a dormir)

Escribiría tu nombre con sangre
y con una pluma de un cuervo
pero es un recurso literario
muy poético.
Prefiero seguir destruyendo mi cuerpo
forzándolo hasta el infinito
desgarrando mis músculos
y arrancando la piel de mis manos.
No me volveré un Neruda
un De Roka o un Parra
mas antipoesia haré yo
mira
kvnwonvwodvnw
cefkve
cwndvekvne
¿Viste que soy un anti-anti poeta?
El humor será mi respuesta
a la depresión
y mi psicólogo se convertirá
en la movilidad de mi corporalidad.
antipoesia?
Super Taldo es el antipoeta por excelencia:
"En mi casa hay arbustos
y yo quiero a la Iris Bustos
EIENIA...
Ah! En el cielo hay estrellas
y yo digo que eres bella
!picoconchetumare¡"
¡Viva Shile Conshetumare!

Dedicatoria para una fruta perdida

Es tarde, muy tarde
La luna se encuentra en la cúspide
Coronada de diamantes
Y abrigada por el manto purpura de la noche.
No puedo dormir
Mis ojos reúsan a cerrarse
Y mi mente se abstiene de descansar
Deambulando por el recuerdo
Pasado cercano
Pero con un sazón pretérito
Arcano
Casi olvidado
Pero próximo a mi corazón.
Te recuerdo Leonora
El cuervo sigue apoyado en el marco de mi decrepita puerta
En el televisor prendido veo solo manchas pasajeras
Pues mi pensamiento se encuentra bailando al son de tonadas pasadas
Bailando con tu sombra, con tu fantasma
Oh mi Leonora amada.
El que nuestras voces ya no se junten ni nuestras miradas se entrecrucen
No significa que hayas dejado de rondar por mi cabeza
Por mi casa o mi pieza
Tu sombra me persigue y mis ojos te encuentran
En rincones oscuros
Sombría figura
Amada somatizada.
Dudo que leas esto
Pero para silenciar al cuervo en esta triste noche estrellada
Te digo que sigo deseándote lo mejor
Que aunque ya no ronde por tus caminos y me resguarde en una fría coraza
Aunque esconda en público mi dolor y demuestre fervor
Sigo acompañándote a la distancia.
Si el destino te ha vuelto Atlas
Y un gran pesar te abraza
Yo desde las sombras te ayudo
A soportar titánico peso
Rezando a mi manera, a mis dioses paganos
A mis seres primigenios y enigmáticos monolitos
A mis criaturas delirantes, a mis formas imaginadas
Por ti.
Todo estará bien
Al menos así me miento yo
Recuerda que yo te amé
Que tú me amaste y nos amamos
Si bien “nunca más, nunca más”
El cuervo canta sin cesar
Espero que
De verdad espero que la vida te de alegría  que la sonrisa no se borre de tu rostro, y que tus grandes y brillantes ojos no vuelvan a derramar una lagrima más, excepto por felicidad. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

El bosque onírico


Nota encontrada en el cuarto de Asbur Asrael:

Despierto en los exteriores de un bosque en medio de la nada. A mis espaldas una enorme montaña bloquea mi retroceso, y mis ojos sólo logran ver el verde opaco, casi grisáceo, de este temible bosque. Me sumerjo entre su follaje,  sin saber por qué, donde los siniestros rayos de luz temen entrar a costo de extraviarse en la eterna oscuridad que vive entre el siniestro mar de ramas. Vislumbro lo que en un pasado lejano fue un sendero, y  los arboles susurran para si mismos historias antiguas donde la gloria reinaba por esta ya perdida senda, donde grandes reyes del pasado cruzaban entre ellos, escoltados por innumerables lacayos adornados de las más maravillosas formas que ninguno puede imaginar. Mas hoy el recuerdo es todo lo que queda, restos de algún camino ya carcomido por la maleza y destinado a desaparecer en la eternidad. Entre la maleza se distingue el cuerpo de un condenado pájaro que tuvo la extraña suerte de entrar a este oscuro rincón del mundo, perdido de los mapas del hombre. Sus plumas, desparramadas por el suelo, reflejan la lucha por sobrevivir del ataque de alguna de las impuras bestias que rondan el lugar. Rondan, pero no viven. Los imperdonables gusanos se dan un festín con la ya putrefacta carne de aquel animal.

Mientras más me adentro en este bosque maldito, las ramas de los arboles se entrelazan en un tétrico abrazo, condenando a la luz a mantenerse en el exterior, y no permitiendo que los dioses externos observen los paganos actos que se efectúan en su interior. La oscuridad penetra mi alma, paso a paso a la locura. Las extrañas profundidades del bosque me llaman, invocan mi presencia a través de orgiásticos gritos socavados de las desgarradas voces de blasfemos participantes de satánicos saturnales, destinados a algún dios ya perdido en el tiempo. Sin saberlo, he esperado toda mi vida por este momento, lo saben mis entrañas, lo sabe mi piel, lo sabe mi erizado pelo que recubre mi agotado cuerpo al adentrarme por este pretérito bosque perdido de la visión de dios, tierra de locura y desolación, cuna del terror imperecedero.

Un pequeño riachuelo cruza el bosque, el cual nadie con vida sabe de donde surge su caudal, y lo terrorífico es la apariencia del material que se mueve en su torrente: una sustancia gelatinosa, más cercano a sangre coagulada que a agua normal, como la herida de cientos de criaturas, o tal vez la de una de titánicas dimensiones, que se oculta (o tal vez ocultan) en las profundidades del follaje.

Camino kilómetros tras kilómetros, únicamente guiado por un instinto salvaje que duerme en el inconsciente de todos nosotros, restos de un pasado lejano donde éramos más animales que hombres. Las sombras son mis eternas compañeras en este onírico viaje donde a lo lejos el resplandor de unos ojos acechantes me persiguen sin cesar. Y en un momento de lucidez, me pregunto que estoy haciendo, y caigo en cuenta de mi situación, el miedo se apodera de mí ser, y me congelo sin poder reaccionar. Lejos quedó la luz que abrazaba mi espalda, mas ahora el aire sofocado oprime mi corazón. Temo encender un fuego, que atraiga a más bestias profanas a mi cercanía, incluso temo que los mismos arboles tomen represalias contra mi ser, antiguos trotamundos que ahora duermen silenciosamente en el averno que es este lugar.

Prefiero no seguir relatando lo que mis ojos han visto en sueño, mas digo que al despertar el recuerdo no me abandona, aquellos seres que vi, criaturas que ninguna mente humana puede imaginar, me generan la duda si el sueño fue tan sólo eso, o un viaje arcano provocado por aquel dios encerrado hace eones en las profundidades del mar, que en R’lyeh  aguarda durmiendo, durmiendo pero no muerto. Aquel que provoca sueños en locos y artistas, y en hombres sensibles a lo desconocido. El miedo de cerrar los ojos y volver a soñar con eso, para nunca más escapar de la cósmica oscuridad, me prohíben el sueño. He empezado a tomar pastillas para no dormir, pero la falta de este me provoca alucinaciones que son tan terroríficas como el sueño mismo. No sé que hacer ya, quizás la muerte sea el descanso que mi cuerpo tanto desea. No sé que más hacer…

Eterno

Yo soy la locura
Soy la desolación
Vivo en tu interior
Y comando tu exterior
Juego con tus pensamientos
Descanso en tus sueños
Construyo tu inconsciente
Vivo en el Sideral.
La vida y la muerte
Estan a mi control
Estoy previo Big-Bang
Y moriré despues de su regresar
El infinito es mi patio de recreo
Soy la luz
Y la oscuridad
Soy el maldito
El sagrado
Y el profano
Soy el atormentador
Soy el atormentado.
Me llaman el devorador de mundos
El destructor estelar
Mas el polvo resguarda
el secreto de nombre
Y lo silenciará
Para la eternidad.
El tiempo soy yo
Yo soy el tiempo
Témeme
Teéeme oh mortal

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bicicleta

El sol
sobre mi cabeza
y la carretera bajo mis pies,
Mientras el viento ensordece mi andar.
Gotas de sudor inundan mi frente
Deslizándose lentamente
por mi rostro
Al son de cientos
de miles de partículas
que colisionan con mis ojos
Con cada pedalear en
mi bicicleta.
Las ruedas
rechinan
Al deslizarse
sobre eternas
rocas microscópicas
Las cuales salen disparadas
como chispas centelleantes del
motor de un transbordador espacial,
A punto de despegar al infinito sideral.
Practica para un verano donde las
gotas de la lluvia se deslizarán
por mi agotado rostro
Donde el verde
de las hojas reflejará
las sensaciones de mi alma
Al andar por primitivos bosques valdivianos
Cubiertos por una densa niebla
Con la cual no dejo
De soñar.
Creo estar superándote, ya sólo pienso en ti 2-3 veces al día... y no duele tanto.