A mi juicio, no hay cosa más digna de compasión en este mundo que la incapacidad de la mente humana para poner en relación todo su contenido. Vivimos en un apacible islote de ignorancia en medio de TENEBROSOS mares de infinitud, pero no fuimos concebidos para viajar lejos. Hasta el momento la ciencias, cada una siguiendo su propia trayectoria, apenas nos han reportado mal alguno. Pero el día llegará en que la reconstrucción de los conocimientos dispersos nos pondrá al descubierto tan TERRORIFICAS panorámicas de la realidad, y en la PAVOROSA situación que ocupamos en las mismas, que o bien nos volvemos locos ante semejante revelación o huiremos de la luz mortal en pos de la paz, y salvaguardia de una nueva era de TINIEBLAS.
H.P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu

lunes, 25 de junio de 2012

Proveniente del espacio

A través de espacios siderales
Universos oscuros y alternos
Libres de origen vital,
Sombríos rincones perdidos
Olvidados desde la creación
Cunas de dioses primigenios
Colosales eternos durmientes,
Durmientes pero no muertos
Transito sin cesar.

viernes, 22 de junio de 2012

Tú+él+ellos=yo

No somos nada más que el polimorfo reflejo de todos aquellos con los que nuestra vida se ha entrelazado. Aquellos campesinos aterrorizados, con sus flameantes antorchas, llenos de miedo y odio, no entendieron la alegoría que el doctor Frankenstein creó en semejante aberración. Quizás la entendieron muy bien, y no gustándoles lo que el espejo reflejaba, se destruyeron a si mismos.  

2001: A Space Odyssey - HAL last words

VIDEO DE LA SECUENCIA

HAL: Just what do you think you're doing, Dave? Dave, I really think I'm entitled to an answer to that question. I know everything hasn't been quite right with me, but I can assure you now, very confidently, that it's going to be all right again. I feel much better now. I really do. Look, Dave, I can see you're really upset about this. I think you ought to sit down calmly, take a stress pill and think things over. I know I've made some very poor decisions recently, but I can give you my complete assurance that my work will be back to normal. I've still got the greatest enthusiasm and confidence in the mission. And I want to help you. Dave, stop. Stop, will you? Stop, Dave. Will you stop, Dave? Stop, Dave. I'm afraid. I'm afraid, Dave. Dave, my mind is going. I can feel it. I can feel it. My mind is going. There is no question about it. I can feel it. I can feel it. I can feel it. I'm a...fraid. Good afternoon, gentlemen. I am a HAL 9000 computer. I became operational at the H.A.L. plant in Urbana, Illinois on the 12th of January 1992. My instructor was Dr. Chandra, and he taught me to sing a song. If you'd like to hear it, I can sing it for you.
Dave: Yes, I'd like to hear it, HAL. Sing it for me.
HAL: It's called "Daisy". [sings while slowing down] Daisy, Daisy, give me your answer, do. I'm half crazy, all for the love of you. It won't be a stylish marriage. I can't afford a carriage. But you'll look sweet upon the seat of a bicycle built for two...

lunes, 18 de junio de 2012

El escritor

Un escritor, sumido en una profunda depresión debido a la falta inspiración, se entrega al deleite de la luz nocturna que entra por una lúgubre ventana frente a su fiel escritorio, carcomido por los años de uso, rebosante de poemas inconclusos y bocetos de escritos por terminar. La luz, proveniente de  la eterna resguardadora de los sueños, la cual se aferra al manto estelar, le rosa la piel, como caricias de aquella que perdió hace mucho.  Escupe, maldice y condena a los astros, aquellos guardianes del conocimiento que desde eones han visto el andar del hombre, y guardan en sumo silencio el porvenir de este.  El frió viento nocturno se siente como el suspiro de la propia muerte al rozar su humedecida cara, producto de las lágrimas que brotan de sus desconsolados ojos. En un arrebato de ira y locura, entrega su alma al diablo para poder vomitar en el papel todos aquellos sentimientos que atormentan su mente y le prohíben del sueño que tanta falta le hace. Y cuando ya creía que los ojos se le habían secado y comenzaría a brotar sangre por ellos, siente un leve movimiento involuntario de su mano. Sin entender que sucede, asustado y perplejo, observa anonadado el enajenado actuar de esta. Sin tener control de ella, la mano toma un papel, lápiz y empieza a escribir versos endemoniados con la tinta del lápiz, el cual escribe en un satírico tono rojizo, como si estas fueran escritas con sangre: 

Desde el tiempo de mi niñez, no he sido
como otros eran, no he visto
como otros veían, no pude sacar
mis pasiones desde una común primavera.
De la misma fuente no he tomado
mi pena; no se despertaría
mi corazón a la alegría con el mismo tono;
y todo lo que quise, lo quise solo.
Entonces -en mi niñez- en el amanecer
de una muy tempestuosa vida, se sacó
desde cada profundidad de lo bueno y lo malo
el misterio que todavía me ata:
desde el torrente o la fuente,
desde el rojo peñasco de la montaña,
desde el sol que alrededor de mí giraba
en su otoño teñido de oro,
desde el rayo en el cielo
que pasaba junto a mí volando,
desde el trueno y la tormenta,
y la nube que tomó la forma
(cuando el resto del cielo era azul)
de un demonio ante mi vista.

Lo que sus ojos ven plasmado de tan violenta forma en el papel lo perseguirán hasta el día en que tenga que pagar la deuda pendiente, y aquella sombra, borrosa forma fantasmagórica que lo observo con una sonrisa malévola frente a su ventana, le causó un terror preterito, el cual plasmó desde ese día en todos sus macabros escritos. Solo el alcohol permitiría el olvido de esta maldita noche, pero a la vez sera el arma de su propia perdición, será la firma del infernal pacto.

domingo, 17 de junio de 2012

Primeros pasos

El extraño Ser, temeroso, salió por primera vez de su cueva. La luz de la luna quemaba su delicada piel, y la leve brisa se sentía como afiladas espadas al rozarle. Se acercó a un pequeño riachuelo que corría a escasos metros de la entrada, y lo que vio en su fondo lo espantó  hasta las entrañas. Demencialmente, y gorgoteando un alarido infernal, se devolvió a la seguridad de sus aposentos.

Pasó un largo tiempo antes que volviera a tener el coraje de cruzar nuevamente la frontera de su caverna, y mucho más en que comprendiera que fue lo que le devolvió la mirada, con unos ojos perdidos en la locura.