A mi juicio, no hay cosa más digna de compasión en este mundo que la incapacidad de la mente humana para poner en relación todo su contenido. Vivimos en un apacible islote de ignorancia en medio de TENEBROSOS mares de infinitud, pero no fuimos concebidos para viajar lejos. Hasta el momento la ciencias, cada una siguiendo su propia trayectoria, apenas nos han reportado mal alguno. Pero el día llegará en que la reconstrucción de los conocimientos dispersos nos pondrá al descubierto tan TERRORIFICAS panorámicas de la realidad, y en la PAVOROSA situación que ocupamos en las mismas, que o bien nos volvemos locos ante semejante revelación o huiremos de la luz mortal en pos de la paz, y salvaguardia de una nueva era de TINIEBLAS.
H.P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu

domingo, 17 de junio de 2012

Primeros pasos

El extraño Ser, temeroso, salió por primera vez de su cueva. La luz de la luna quemaba su delicada piel, y la leve brisa se sentía como afiladas espadas al rozarle. Se acercó a un pequeño riachuelo que corría a escasos metros de la entrada, y lo que vio en su fondo lo espantó  hasta las entrañas. Demencialmente, y gorgoteando un alarido infernal, se devolvió a la seguridad de sus aposentos.

Pasó un largo tiempo antes que volviera a tener el coraje de cruzar nuevamente la frontera de su caverna, y mucho más en que comprendiera que fue lo que le devolvió la mirada, con unos ojos perdidos en la locura.

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