A mi juicio, no hay cosa más digna de compasión en este mundo que la incapacidad de la mente humana para poner en relación todo su contenido. Vivimos en un apacible islote de ignorancia en medio de TENEBROSOS mares de infinitud, pero no fuimos concebidos para viajar lejos. Hasta el momento la ciencias, cada una siguiendo su propia trayectoria, apenas nos han reportado mal alguno. Pero el día llegará en que la reconstrucción de los conocimientos dispersos nos pondrá al descubierto tan TERRORIFICAS panorámicas de la realidad, y en la PAVOROSA situación que ocupamos en las mismas, que o bien nos volvemos locos ante semejante revelación o huiremos de la luz mortal en pos de la paz, y salvaguardia de una nueva era de TINIEBLAS.
H.P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu

martes, 30 de octubre de 2012

Fuego fatuo


Cuando mi ego lucha con su peso
Y la autoconfianza arranca a las profundidades del sideral
Cierro los ojos e imploro a los Altos Ancianos
Que me envíen nuevas ráfagas de frió aire glaciar
Con el fin de congelar mi alma y se quiebre
Y de sus restos esparcidos en el arrido suelo terrenal
El fantasma del pasado reencarne en mis entrañas
Y recuerde todo lo que fui hace eras
Antes de ahogarme en los encantos
De eso que los sabios conocen
Como un ardiente fuego fatuo
Destinado a su propio
Pesar.

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