Despierto en medio de la noche, veo mi reloj, 2:35 am. La casa se encuentra en un sepulcral silencio, solo perturbado por el maullar de un gato y el repentino ladrido de un perro. Intento cerrar mis ojos y proseguir con el sueño, cuando empiezo a escuchar algo en el comedor, el miedo se apodera de mí. Una gota de sudor recorre mi espalda, mientras mi petrificado cuerpo se enfoca en escuchar aquellos ruidos. Un rechinar en el suelo, como el moverse de la silla, centímetro a centímetro, milímetro a milímetro. Los segundos se vuelven minutos, los minutos horas. El rechinar se detiene. Pequeños pasos, suaves, pero a la vez decididos, avanzan por el pasillo en dirección al living. Mi respiración empieza a entrecortarse, mis latidos aumentan. De pronto, un rasguño en la ventana al lado de mi cama. Sudando frio, tapado hasta la cabeza, me niego a mirar. El rasguñar sigue, persistentemente. Los pasos se acercan cada vez más. Se abre la puerta de mi pieza. A través de las sabanas no se ve nada. Mi respiración se detiene completamente, mi corazón palpita de una manera sobrehumana. De la nada, una sombra salta desde el suelo a los pies de mi cama. Escucho un grito desgarrador y salgo corriendo. Mi madre, asustada, se levanta he intenta calmarme. Prende la luz de mi pieza. Fred, mi gato, se encuentra ronroneando sobre la cama. En la ventana, Roco, mi perro, jugueteando y babeando con su cara bonachona. ¿Y el grito desgarrador? Yo mismo, aterrado y sumergido en la irracionalidad. La noche es el patio de recreo de la imaginación, donde lo normal es lo irreal y nuestro compañero de juegos es el sinsentido y la irracionalidad. Gato de mierda !!!
A mi juicio, no hay cosa más digna de compasión en este mundo que la incapacidad de la mente humana para poner en relación todo su contenido. Vivimos en un apacible islote de ignorancia en medio de TENEBROSOS mares de infinitud, pero no fuimos concebidos para viajar lejos. Hasta el momento la ciencias, cada una siguiendo su propia trayectoria, apenas nos han reportado mal alguno. Pero el día llegará en que la reconstrucción de los conocimientos dispersos nos pondrá al descubierto tan TERRORIFICAS panorámicas de la realidad, y en la PAVOROSA situación que ocupamos en las mismas, que o bien nos volvemos locos ante semejante revelación o huiremos de la luz mortal en pos de la paz, y salvaguardia de una nueva era de TINIEBLAS.
H.P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu
martes, 11 de octubre de 2011
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