Te conectas. Veo tu icono en el chat. Delibero si te hablo o espero a que me hables… Los segundos se vuelven minutos. Minutos horas. La discusión de la mañana carcome mis entrañas. Sé que debo disculparme pero no sé de que. Me ignoras. Tu indiferencia duele. No me hablas. Te hablo. No respondes. Me disculpo. Te digo que no quiero pelear más. Que te amo. Te extraño. Me ignoras. Me respondes. Todo este bien. No hay nada que disculpar. Quieres verme. Me extrañas. Me perdonas todo…
Lastima que te fueras antes que juntara el coraje de hablarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario