En las gélidas cumbres de Leng
Formada en roca viva de la montaña
La prohibida ciudad se encontraba
Muerta pero no olvidada.
Restos de un pasado glorioso
Oscuro, perverso y suntuoso.
Invocaciones peligrosas se realizaban
Entre rituales sangrientos y siniestros
Infinidad de criaturas fueron traídas
Y unas cuantas nunca regresadas.
Deambulan como almas en pena
La locura como única compañera
En la cima de aquella montaña
Muerta pero no olvidada.
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